La Madera se Prepara para Conquistar el Mercado Chileno de la Construcción
En Estados Unidos y Canadá, el 90% de las construcciones unifamiliares de hasta cuatro pisos están hechas en madera, pero en Chile este porcentaje no supera el 15%. Y su uso principal en nuestro país ha sido para la construcción de soluciones de emergencia y casas de veraneo. Las razones para esta brecha son múltiples. La primera es cultural, pues en Chile falta tener más confianza en la madera como material adecuado para viviendas.
“La madera como material de construcción todavía está mal posicionada y es muy difícil romper con esta situación, a diferencia de otros países como Estados Unidos y Canadá. Todas las desventajas que se relacionan con ella, como el fuego, las termitas, la humedad y el aislamiento acústico, entre otras, están resueltas tecnológicamente, y esta tecnología existe en nuestro país. Ahora, el desafío es colocar estas soluciones en conjunto en la construcción masiva de viviendas de madera”, ha afirmado Waldo Bustamante, profesor de la Escuela de Construcción Civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Todavía hay muchos prejuicios. Por ejemplo, mucho se ha hablado que la madera local no es resistente. Pero según Stephen Taylor, experto en diseño estructural, es igual de resistente que la madera canadiense.
La única diferencia es que es un poco más flexible, porque los árboles son más nuevos, pero eso es un tema estructural y no de durabilidad. Otro problema es el costo, por la obligación que existe en Chile de impregnar la madera, lo cual significa un 25% del costo total del material. De hecho en países como Estados Unidos la obligatoriedad de impregnarla – a diferencia de Chile- es sólo para aquellas piezas que están en contacto con el suelo y hasta una determinada altura. Los expertos recomiendan cambiar esta normativa.
También incide en las aprehensiones con respecto a las maderas, ciertas diferencias de calidad que aún persisten en Chile, como la dificultad de encontrar proveedores de madera dimensionada, tratada y seca (12% de humedad).
Los defensores del material quieren cambiar esta mala percepción y masificar su uso. La idea es que se comience a usar madera, por ejemplo, en primeras viviendas para sectores medios. La idea es saltar del ámbito académico – donde se reconocen las bondades de esta alternativa- a la competitiva realidad del mercado.
Un ejemplo de ello es el proyecto de investigación y desarrollo “Diseño por Envolvente para la Vivienda de Madera: Innovación Tecnológica para Fomentar el Uso del Pino Radiata en Chile”, iniciativa financiada por Fondeff y que se originó en el Centro de Innovación y Desarrollo de la Madera de la UC, formado en conjunto con la Corporación Chilena de la Madera (CORMA).
La idea de esta investigación es proponer un diseño para la envolvente – los elementos que contienen lo que separa una casa de exterior con interior y donde se encuentran la mayor cantidad de defectos- de esta “buena casa”. Luego lo someterán a pruebas de humedad, fuego, aire y agua en laboratorio, para posteriormente llevarlo a la práctica en varias casas piloto que construirán en tres regiones.
Uno de los temas que más preocupa a los defensores de la madera es su mala fama desde el punto de vista de los incendios. Por ello un grupo de investigadores de la Universidad de Concepción (UdeC), encabezado por el químico farmacéutico Burkhard Seeger Stein, creó una madera ignífuga que promete revolucionar el mercado nacional.
La clave de este producto es el licor BS, un elemento impregnante compuesto principalmente por boro y sílice. Además, contiene una serie de compuestos químicos que incluyen carbonatos, hidróxidos y óxidos disueltos en agua.
Fuente: El Mercurio de Santiago



