Cazu Zegers. Carpinterias. Editorial AiTim

La AiTim nos ha enviado una de sus ultimas publicaciones; el libro “Cazu Zegers Carpinterias”, dedicado a la obra de la reconocida arquitecta chilena Cazú Zegers. En el se describe la particular y creativa forma del hacer arquitectura de la chilena, enfatizando el fino y cuidadoso trabajo que durante años ha realizado con sus proyectos en madera, principalmente en el sur de Chile.

Leemos de la Introducción
Estábamos tan bien en el Paraíso… ¿Cómo no querer volver?
Hay países donde las mujeres son el cable a tierra de los vagabundos, aventureros, emprendedores, navegantes y exploradores, pero no es así en Chile. Por tradición, aquí la mujer tiene sueños propios, escribe historias propias.
Tal vez porque en Chile, con la Guerra de Arauco en los bosques del sur, y la larguísima costa que atrae marinos y pescadores, y el desierto de Atacama que seduce con el oro, la plata y los espejismos, la mujer se acostumbró a escribir sola como la Mistral, a cantar sola como Violeta Parra, a encontrar sola el camino de regreso al Paraíso.

Un Paraíso donde las formas sean curvas orgánicas, ecos de naturaleza, trozos de geografía. Que esas formas dialoguen con los hombres (y mujeres) que aquí habitaron en otro tiempo, dándole una nueva vida a esos trozos de historia. El hilo de la geografía, tanto y más que el hilo de la historia.
Cazú Zegers le pregunta al territorio: ¿Quién quieres ser?
Y luego deambula en busca de respuestas. En la topografía, la hidrología, la flora y en las huellas vernáculas de quienes, tiempo atrás, dejaron volúmenes alzados bajo la lluvia, de espaldas a los cerros.

Es curiosa la historia local de la Región de los Lagos, ésa donde Cazú Zegers comenzó su trayectoria. En el siglo XVIII fueron una veintena de irlandeses los que quisieron recrear el Paraíso: una ciudad de europeos conviviendo con los indios entre lagos y con vista a los bosques, pero la soledad y el alcohol los fue borrando. Luego vienen por cientos los alemanes, huyendo de persecuciones políticas, hombres de arte y cultura, que también portan un saber hacer medieval en sus manos. Muchos eran católicos de Westfalia, otros venían del puerto de Hamburgo, como Federico Oelckers, quien nos trajo una de las artes, uno de los oficios más bellos el mundo, el de fabricar veleros. Es el padre de la navegación a vela en Chile. Sus hijos y nietos serán armadores de barcos, otros carpinteros de iglesias pequeñas que rodean los lagos como rosarios, y otros alzarán altos y sólidos galpones para agricultores, ganaderos, pioneros de la industria de la cerveza. La construcción en madera, refinada y detallada en las grandes mansiones urbanas, alcanza un nivel tal de excelencia que hoy, casi un siglo y medio más tardé, hemos declarado Monumento Nacional a varias de esas creaciones.

No pueden borrarse del paisaje esas huellas. Cazú Zegers las toma, toca, desarma y luego juega con ellas, y las reconstruye al final del día, para diseñar, desde ellas y con ellas, formas nuevas.
Entre los signos del territorio, y las artes y oficios inmigradas por los colonos, la arquitecta ya cuenta con los elementos que le permiten ser una nueva habitante de esos paisajes boscosos y lacustres, benditos por la calidad de sus maderas nobles, como ese mañío que los constructores navales españoles ya adoptan en el siglo XVIII por su infatigable resistencia al agua.
Esas maderas, en vigas y marcos, en piezas que se asientan en el lugar ante nuestro ojo atraído, nos conectan con el paisaje, con las formas vernáculas y con los soberbios árboles de la flora local. Esa tríada serena, pero también original, se adhiere al cerro o al borde lacustre con la gracia de lo natural.

¿De dónde emergió esta arquitecta, cuya obra salió de Chile para ser reconocida en Argentina, allende los Andes, y en España más allá del Atlántico?
Viene de una noble tradición, fundada por un poeta argentino, Godofredo lommi, quien integra un grupo de latinoamericanos que, en los años de la Segunda Guerra Mundial, penetra en la selva amazónica, en el corazón de la América del Sur, sintiendo que el corazón del vasto territorio todavía está virgen. Las voces de la tierra han sido silenciadas, aplastadas, por las que vienen importadas del hemisferio norte; el Espíritu de Época ha sometido al Espíritu del Lugar.
Hay que hacer lugar.

En las arenas de Ritoque, la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica de Valparaíso, entre la arquitectura de Alberto Cruz y la poesía de lommi, será un lugar generador de creaciones poéticas, travesías al interior, formas originales y ritos, un centro único de Chile. No es casual que allí, en 1967 y antes que en el resto del país, comiencen las reformas universitarias de los años ’60.
Una obra: En los desolados paisajes australes, ésos de lluvias y lagos transparentes en el Reino del Agua, los empresarios del salmón sufrían porque el personal abandonaba las faenas, derrotado por el viento y la soledad. Se les encargó, a los discípulos de Cruz y lommi, ‘hacer algo’. Ellos fueron y lo que era campamento en abandono es hoy un poblado que figura en los mapas. Fueron a ‘hacer lugar’.

La Zegers es portadora de esa escuela de hacer lugar poéticamente, y la ha llevado, como vemos en este libro, a muy distintos ámbitos del hacer del arquitecto: viviendas unifamiliares, conjuntos colectivos, planes urbanos… Incluso, es fundadora de un centro geo-poético en Santiago, ‘un lugar para mirar Chile’, para mostrar y seducir con el sueño del poeta Hólderlin; ése de que ‘poéticamente habita el hombre sobre la tierra’

El hombre configura un territorio en el lugar geográfico; el arquitecto, portador y creador de signos, da forma a los lugares del territorio.
¿Para qué?
Para haber vivido. Para instarnos a mirar, oler, palpar, oír y degustar el mundo.
Como tantos niños, Cazú se quedaba absorta mirando una hebra de paja o el sol entre los dedos de la mano, luego admirada ante el cielo cada vez más oscuro y estrellado, al final oyendo el viento en medio de la noche.
Los niños habitan poéticamente el mundo: ¿Porqué sólo ellos?
Miguel Laborde
Director Observatorio de Lastarria Chile

Indice
Presentación
Introducción
Campo de trabajo
La mirada del jefe de taller
A. CARPINTERÍA VERNÁCULA
I Casa Cala, obra fundante, deconstrucción del galpón tradicional
II Kawelluco, ruralización
II.1 Galofts
1.1 Gal pon Principal
1.2 Casa del Silencio
1.3 Casa Santa Maria
II.2. Unidades de Conquista
2.1 Casa Cascara
2.2 Casa Te 1-A
2.3 Casa Granero
II.3 Casas-Taller
3.1 Casa Cubo
3.2 Portería
III Casa del Fuego: lodge familiar
B. CARPINTERÍA TECNIFICADA
IV Open Office Bash
V Casa Haikú
VI Casa Petra
VII Casa Do
VIII Casa Luna
IX Capilla Espiritu Santo
X Hotel del Viento
XI Casa Carpa
Fichas Técnicas
Biografía




